Java: Subida al Volcán Ijen

Día 9 - Subida al Cráter del Volcán Ijen y llegada a Bali, la Isla de los Dioses.

Hoy, y para no perder la costumbre, toca de nuevo madrugar, ya que a las 4 de la mañana ha venido Aidey para recogernos para ir a ver el volcán Ijen.

Durante las casi dos horas de camino que teníamos hasta la base del volcán, hemos intentado descansar un poco, ya que nos esperaba una subida de en teoría 1 hora y media hasta el cráter.

El volcán que vamos a visitar es el Gunung Ijen, gunung significa "Monte", hay gente que lo llama el volcán Kawah Ijen, lo cual no termina de ser del todo correcto, ya que Kawah, lo que significa es cráter, aunque si que es cierto que lo que se visita es el cráter del Ijen.

Este volcán se hizo famoso hace unos años debido a las espectaculares imágenes de los "Fuegos azules" que se tomaron debido a las emanaciones del lago sulfuroso que tiene en su cráter. Durante el amanecer, se producen reacciones químicas entre los gases que emanan del volcán al contactar con el oxigeno de la atmósfera, por eso se producen esas llamaradas azules.

Meseta de Ijen y Kawah Ijen

La meseta de Ijen es un gran región volcánica en la que encontramos tres volcanes principales, el Ijen (2386 m), el Merapi (2800 m) y el Raung.

Esta zona de tierras altas se encuentra llena de plantaciones de café, y sus carreteras de acceso son bastante malas.

El volcán Merapi que hay en esta zona no tiene nada que ver con el que encontramos en Java Central, cerca de Yogyakarta, que es el más famoso, y es que en toda Indonesia hay varios volcanes que se llaman Merapi, debido a que significa "Fuego" en indonesio.

El principal punto de interés de la meseta, y el que atrae a más visitantes es el lago del cráter del volcán Ijen, se trata de un lago de color turquesa debido al azufre. El crater del Ijen mide 950x600 metros, y su lago es el más ácido del mundo.

Para contener la destrucción que producía los desbordamientos del lago durante la temporada de lluvias, en el año 1921, los colonos holandeses construyeron una presa para regular el nivel del agua.

Hay que tener en cuenta que el nivel del agua en la época de lluvias llega a subir 4 metros, y que las aguas del lago fluyen por un río por el lado occidental del cráter. El lago se encuentra completamente acidificado y presenta un color blanquecino.

En las diferentes mediciones que se han realizado, se ha determinado que el pH del lago es 0,5  muy próximo al ácido de una batería de coche, y es debido a su composición basada en ácido sulfúrico, cloruro de hidrogeno y sulfato de hierro.

Como es lógico, cuando el volcán entra en erupción, cosa que no hace desde 2002, la expulsión de las aguas ácidas y los barros que se forman son mortales para gran cantidades de seres vivos y las propiedades más cercanas.

En 1976, 50 personas se vieron sorprendidos en el interior del cráter una enorme burbuja de dióxido sulfúrico, que al emanar de la superficie del lago, mató a 11 de ellos por asfixia. La gente local dijo que era el volcán que "pidió" a un sacrificio, ya que ofrece toda su riqueza.

La temperatura del agua ronda los 34 ºC, pero depende de la cantidad de lluvia que haya caído sobre el lago. El lago tiene una profundidad máxima de 212 metros y una profundidad media de 176.

Otras de las características del Ijen son las minas de azufre que encontramos junto al lago. En ella cada día numerosos trabajadores extraen grandes cantidades de azufre que transportan en cestas de bambú con las que descienden por las faldas de volcán hasta las zonas de pesado.

Por cada kilo de material que transportan le pagan cantidades irrisorias para el precio en el que luego se vende en el mercado el azufre. Los mineros suelen realizar un par de viajes al día para conseguir sacar un sueldo diario que a veces no llega ni a los 10 $.
Para llegar al cráter del Ijen hemos subido por un sendero de unos tres kilómetros, de los cuales hay 1 kilómetro con un desnivel bastante importante, pero con paciencia lo hemos subido bien. De hecho hemos tardado 1 hora y 20 en llegar al borde del cráter, muy bien para ir con las peques.

Las nubes de sulfurosas junto al lago hacen muy difícil respirar, por eso es aconsejable llevar mascarillas, y cuando se ve venir una nube ponerse de espaldas.

Al llegar al borde del cráter, hemos visto que habían muchas nubes, y la visibilidad del lago no era tdo lo buena que nos hubiera gustado.
Nos hemos dirigido hacia la zona del cráter donde se encuentra la escalera por la que bajan los mineros hasta la mina de azufre que se encuentra al borde del lago.

Nos hemos cruzado con varios de ellos que te dicen que te hagas una foto con ellos para que les des una propina. Nosotros hemos hecho fotos con algunos y les hemos dado la propina porque sabiendo lo que ganan, nos parece que la propina les puede venir muy bien.
 La escalera que baja hasta el lago es muy empinada, y los mineros que suben cargados con unos 80 kilos van haciendo varias paradas para poder llegar arriba. Nosotros al ir con las peques hemos decidido no bajar ya que no paran de verse nubes salir del volcán y el ambiente ya en el cráter era irrespirable, así que junto al lago debe ser insoportable, y la mayoría de mineros no lleva mascaras para trabajar, es un trabajo inhumano.

 Los mineros una vez que llegan arriba, descargan la carga en unas carretillas y vuelven a bajar a cargar más azufre. La carga la bajan a la base del volcán los carretilleros, que se llevan su parte de la carga que ha sacado el minero. Además los carretilleros intentan que los utilices de "taxi" tanto para subir como para bajar al volcán.
Durante nuestra visita nos ha acompañado un guía local, contratado por Aidey, que a su vez es minero. Cuando tiene trabajo como guía se libra de bajar al infierno para recoger azufre. Además según nos ha contado, solo él y dos o tres mineros más hacen el recorrido completo con las cestas hasta la base del volcán, el resto solo suben desde el lago al borde del cráter y lo descargan en las carretillas, pero él prefiere hacerlo de esta manera porque gana más dinero. Dice que aun es joven y puede hacerlo.
Al terminar la visita al Ijen, nos hemos dirigido de nuevo con el coche al puerto de la ciudad costera de Ketapang, donde nos hemos despedido de Aidey, y hemos embarcado en un ferry rumbo a la cercana isla de Bali.

El trayecto en ferry ha durado una hora, y nos ha dejado en el puerto de Gilimanuk, en el oeste de Bali, donde nos estaba esperando un colaborador de Aidey, para llevarnos a Ubud, al que hemos llegado casi cuatro horas más tarde, ya que a pesar de haber aproximadamente 130 kilometros, las carreteras de la isla tiene mucho tráfico y se viaja muy lento.

Para finalizar esta etapa no podemos más que recomendar a nuestro guía en esta etapa, ha sido una maravilla estar con alguien tan amable y atento, que nos ha explicado gran cantidad de cosas, a parte de durante de las visitas, durante los trayectos, haciéndonos conocer un poco mejor al pueblo Javanés. Aidey es una persona muy cercana y nos ha llegado muy hondo, compartiendo con nosotros gran cantidad de detalles de su vida personal, es una persona fantástica, por ello creemos que nos llevamos un gran amigo de Java.

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Victor Rodrigo Soria

1 comentario:

  1. Esta visita, cuando la leo, siempre me parece dura por la condición de trabajo de los mineros de azufre...es inhumano...
    Yo dudo que bajara...si aún con mascarilla me pensaría el ir o no, bajar casi ni lo planteo. (Cuestiones de salud u.u)
    Las niñas seguro que están aprendiendo mucho!
    Un abrazo

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